Cómo trabajar cada área de tu gestión financiera

En lo referente a la gestión financiera de nuestro hogar, a menudo encontramos la manera de “ir tirando” y pagar con nuestros ingresos mensuales todos los gastos que se nos presentan. Pero Rockera, me gustaría que tuvieses una cosa clara: llegar a fin de mes no significa, ni mucho menos, tener el control sobre tus finanzas. La gestión financiera implica implementar un método mediante determinadas herramientas diseñadas específicamente para planificar y ordenar tus cuentas. Créeme: solo así podrás alcanzar la estabilidad económica y optimizar tu relación con el dinero. Si sientes que ha llegado el momento de ponerte manos a la obra, a continuación, te explico los tres pilares básicos sobre los que trazar la ruta hacia una gestión financiera sólida y eficaz.

1-Tus ingresos

Bien, comencemos por el principio. Digamos que los ingresos que percibes al mes (tu nómina si eres asalariada o tu facturación si trabajas por cuenta propia), son el punto de partida. Obviamente, si el día uno entra en tu cuenta 1800€, no tendría demasiado sentido pagar 1000 € de alquiler, ¿no crees? Quiero decir con esto que tus ingresos mensuales serán la primera cifra a tener en cuenta para desarrollar tu estrategia financiera, crear tu presupuesto y, en definitiva, saber qué cantidad real puedes dedicar a gastos sin que esto te traiga problemas a medio/largo plazo.

Otro punto importante es que en todo momento distingas entre tus ingresos fijos y tus ingresos extra. Imagínate, por ejemplo, que este mes has vendido una bicicleta que ya no usas por 300€. En el documento en el que apuntes tus ingresos no apuntarás un total de 2100€, sino un fijo de 1800 y un extra de 300€. Esto te ayudará a mantener la perspectiva, gestionar tu dinero desde el realismo y, lo que es más importante, aumentar tu capacidad de ahorro.

2-Tus gastos

Los gastos mensuales son, quizás, la parte de la gestión financiera que requiere más tiempo y organización. Pero no te preocupes, porque con las herramientas adecuadas convertirás una tarea que quizás ahora te parezca tediosa y complicada en algo similar a un juego entretenido y cuyos resultados te harán sentirte realmente bien. Vas a necesitar papel y boli o una tabla de Excel: depende de con qué formato te sientas más cómoda.

A partir de ahí, el primer paso es crear dos bloques: gastos fijos (aquellos que se repiten todos los meses, como facturas, hipoteca o alquiler, etc.) y gastos variables (ropa, comidas fuera, cosmética, etc.). Partiendo de tus ingresos, distribuirás estos entre los distintos gastos con lo que para mí es sin duda la “estrella” de las herramientas financieras. Sí, amiga, te hablo del presupuesto con base cero. Tan solo has de crear partidas entre las distintas áreas a las que destinar tu dinero hasta que el sobrante de tus ingresos sea de 0€. Y ¡ojo! la primera partida ha de ser, sí o sí, la dedicada al ahorro. Puedes encontrar información más detallada acerca de esto en entradas anteriores de este blog, así como en las redes sociales de Leconomiss.

Seguramente te llevará un poco de tiempo ajustar tus partidas a tus gastos reales. Pero solo empezando lograrás alcanzar la fórmula que se adapte a tus necesidades. Para darle una mayor efectividad a tu planificación, te recomiendo que, sobre todo al principio, apuntes todos y cada uno de tus gastos para saber de cuáles puedes prescindir en caso de que tengas que reducir algunas partidas para lograr ahorrar algo cada mes.

3-Tu ahorro

Hemos llegado al que para muchas es el objetivo prioritario, el gran desafío, el propósito fundamental: ahorrar algo cada mes. Teniendo en cuenta los dos puntos anteriores, convertir este tercer pilar financiero en una realidad no te resultará demasiado complicado. ¿El secreto? Al elaborar tu presupuesto base cero, destina la primera partida a una cantidad fija que guardarás en una cuenta de ahorro (o en un sobre, si lo prefieres). También te aconsejo que tengas bien claras las prioridades en cuanto a ese dinero que no vas a gastar. En primer lugar, lo recomendable es crear un fondo de emergencia que te asegure que, si en un tiempo “te vienen mal dadas” o aparece un gasto imprevisto, contarás con un colchón financiero con el que minimizar el impacto sobre tu cuenta corriente.

Otra herramienta de ahorro enormemente efectiva es la creación de huchas de anticipación de gastos anuales. Este recurso hará que puedas juntar gradualmente el dinero necesario para pagar esas facturas que, sí o sí, llegarán en algún momento del año (seguro del coche, IBI, vacaciones, etc.).

Si estás decidida a coger por fin las deudas de tus finanzas y prescindir de la improvisación en lo que a dinero se refiere, te ayudará tener claros estos tres pilares y empezar a practicar con las herramientas que te he mencionado, ¡ya lo verás!

Además, si te surge cualquier duda o necesitas más información, tan solo tienes que contármelo en comentarios y te contestaré encantada personalmente. ¡Qué ganas de leerte para poder ayudarte!

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Jeanne Marie, [31.03.21 10:11]