Cuida el planeta y tu cartera al mismo tiempo

Hay dos cosas que hoy por hoy tenemos clarísimas en cuanto a energía: cada vez es más cara y, además, es necesario un uso responsable de esta para cuidar el planeta. Estoy segura de que ya pones en práctica distintas acciones para reducir en lo posible el consumo energético de tu hogar, ¿verdad? Bien, hoy voy a hablarte de algunos pequeños gestos a tener en cuenta y en los que quizás “no hayas caído” hasta el momento. Tu cartera y el medioambiente te lo agradecerán, puedes estar segura.

  1. Cuidado con esas luces

Evitar el despilfarro de luz es uno de los aspectos que más solemos cuidar. Tenemos bastante interiorizado, por ejemplo, el hecho de no dejar lámparas encendidas cuando no estamos en la habitación. Pero vayamos un poco más allá. ¿Te has planteado si las bombillas que utilizas son las más rentables y sostenibles? Si aún no lo has hecho, te recomiendo empezar ya mismo. No se trata de que sustituyas hoy mismo todas las luces de la casa, no. Pero, según vayan gastándose, puedes reemplazarlas por opciones que impliquen menos gasto (aunque sean un poco más caras en principio), como pueden ser las bombillas LED de bajo consumo.

2. Ojito con la nevera

No sabes qué cenar y decides abrir la nevera en busca de inspiración. Y ahí te quedas un rato, mirando qué hay en los estantes y qué receta  puedes sacar de ahí. ¿Te suena? Pues has de saber que rutinas como esta suponen un gasto de  energía innecesario, al igual que dejar la nevera abierta mientras coges y utilizas los distintos alimentos, en vez de cerrarla cada vez que  sacas algo. Lo mismo con el congelador. Así que te recomiendo que, a partir de ahora, vayas “a tiro fijo” cuando te acerques a tu frigorífico, y así lo mantengas abierto el mínimo tiempo posible.

3. Atención al standby y a los enchufes

El cargador del móvil enchufado cuando no lo estás utilizando. Electrodomésticos que usas esporádicamente conectados de modo constante. La tele o el equipo de música en modo standby 24/7. Estos son algunos ejemplos de pequeños gastos sin sentido en los que caemos a menudo y que, juntos, suponen un consumo energético mayor de lo que crees. A este respecto te recomiendo hacerte con regletas multitoma con interruptor incorporado y empezar a utilizarlas. Con este gesto puedes llegar a ahorrar hasta un 10% en luz.

4. Cortinas y persianas: tus aliadas

La luz natural es fuente de bienestar y le da a las estancias un ambiente realmente saludable. ¡Pero es que además es gratis! Así que intenta mantener las cortinas abiertas y las persianas subidas durante las horas en las que brille el sol. Procura encender luces solo cuando sea realmente necesario.

Y de noche, al revés: bajar persianas y  cerrar cortinas contribuirán a que utilices menos la calefacción en invierno y el aire acondicionado o ventilador en verano.

5. Replantéate tus contratos energéticos

¿Conoces bien las condiciones de tu contrato de la luz? ¿Sabes si estás pagando más de gas de lo que pagarías con otra empresa? Bien, ha llegado el momento de investigar otras opciones, comparar y, en caso de que encuentres una alternativa fiable más económica, cambiarte. En lo que a energía se refiere, tener un proveedor y otro puede llegar a suponer diferencias realmente notables en las facturas mensuales. Y por supuesto, querida, te recomiendo que intentes contratar el servicio con compañías comprometidas con el medioambiente.

Como ves, hay pequeños gestos que implican grandes cambios en lo que a consumo energético se refiere. Me encantaría saber cuáles de ellos prácticas ya y, por supuesto, qué otros hábitos llevas a cabo en tu día a día para ahorrar energía y dinero. ¡Te leo en comentarios!

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Jeanne Marie, [31.03.21 10:11]