El empoderamiento de la mujer también es cosa de números

Querida, sabes igual que yo que la desigualdad de género es una realidad que cualquier mujer, sean cuales sean sus circunstancias, vive cada día. Los comportamientos machistas pueden manifestarse en distintos ámbitos y, a pesar de los enormes avances al respecto en los últimos años, no siempre es posible para nosotras eliminarlos. Por desgracia, a veces no está de nuestra mano. Pero lo que sí podemos hacer es aprender a detectarlos y, en la medida de nuestras posibilidades, luchar contra esta enorme injusticia. Ser conscientes de cuándo estamos siendo tratadas de forma distinta por el simple hecho de ser mujer es una herramienta muy poderosa y el paso fundamental para lograr el que debe ser uno de los grandes objetivos de nuestra sociedad: la igualdad entre hombres y mujeres.

En casa: No hay tranquilidad financiera sin libertad.

Las relaciones de pareja saludables parten de una situación de igualdad absoluta y esta no existe si en lo financiero no te sientes libre y autónoma con respecto a tu compañero. Hace unos días dediqué en mi cuenta e Instagram un post al concepto de violencia económica y las señales de alarma que te permitirán detectar si estás sufriendo esta forma de violencia machista (lo encontrarás en este enlace:

Se trata de un tipo de maltrato muy sutil y, por desgracia, aún normalizado en nuestros días. Si no tienes acceso a tus cuentas porque “él se ocupa de eso” sin que haya un consenso real al respecto. Si no te sientes libre de comprarte algo sin consultárselo previamente y él realiza compras importantes sin contar con tu opinión para nada. Si le molesta que trabajes fuera de casa o te echa en cara que él gana más que tú… Cuidado, querida: Algo no va bien.

La gestión autoritaria de la economía familiar puede convertirse en un modo de manipulación que poco a poco vaya quitándote autoestima, libertad e independencia… Y tú no te mereces eso. No lo consientas y, si no te sientes con fuerzas para hacerle frente sola, pide ayuda.

Business people working on a laptop

En el trabajo: No son falsos mitos

No, amiga, la mayoría de las veces no es casualidad que en las reuniones de trabajo te interrumpan más a ti que a tus compañeros (hasta se le ha dado el nombre de “manterruption”, primo-hermano del mansplaining). La brecha salarial de género tampoco es una leyenda: En España, las mujeres ganan casi un 20% menos que los hombres de media, algo más de 5.000 euros al año. Una de cada tres españolas se ha sentido acosada en el trabajo alguna vez y, por si fuera poco, en muchos casos no lo han contado por sentimiento de culpa o vergüenza. El ámbito laboral es uno de los escenarios más comunes para los comportamientos machistas y sí, querida, sé que es muy duro y doloroso, pero resulta fundamental que cuando tengas la certeza de que estás siendo discriminada de algún modo por ser mujer, hagas oír tu voz al respecto buscando el apoyo ya sea en los sindicatos o en las distintas asociaciones especializadas en denunciar esa situación intolerable.

En el mundo: empoderamiento económico

Desde una perspectiva global, la lucha por la igualdad de género debe ir más allá de fomentar la presencia femenina en la actividad económica. Esto no es suficiente. Hace falta que los gobiernos impulsen medidas cuyo objetivo sea la igualdad de oportunidades y de trato. Por eso quiero hablarte, rockera mía, del concepto de empoderamiento económico. A nivel mundial, la cifra es absolutamente terrorífica: ​​hay 700 millones menos de mujeres que de hombres en trabajos remunerados. ¿Cómo te quedas? Por eso es fundamental que “los de arriba” comiencen a fomentar el acceso de las mujeres a empleos dignos y de calidad, una justicia salarial real y una mayor presencia en puestos directivos y toma de decisiones. Es sencillo: ante un problema de semejantes dimensiones, son necesarias soluciones rotundas por parte de los que sí pueden cambiar las cosas desde sus cimientos.

Me encantaría que leas y conozcas más sobre todos estos conceptos de los que te he hablado. Yo, por mi parte, te prometo que continuaré tratándolos con más detalle. Porque la información es poder, querida. Y cuanto más sepamos sobre los distintos síntomas de desigualdad de género que nos rodean, más concienciadas estaremos para lucha contra ellos en la medida de nuestras posibilidades.

¿Cuál de los temas que te he comentado te resulta más interesante? ¡Te leo en comentarios!

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Jeanne Marie, [31.03.21 10:11]