Crea un plan de acción ante la subida de precios

Nos guste o no, la palabra “inflación” está a la orden del día. Y vaya si se nota, ¿verdad? En la factura de la luz, al llenar el depósito del coche, a la hora de pagar la compra semanal… La acusada subida de los precios es un fenómeno palpable y basta con echarle un vistazo a nuestros gastos de los últimos meses para darse cuenta. A esta realidad se le suma, además, la incertidumbre de no saber cuándo “se va a calmar la cosa”. Por eso es importante trazar un plan, querida. Te hablo un poco más acerca de la inflación, algunas de sus causas, sus consecuencias y, sobre todo, qué podemos hacer para amortiguar su impacto en nuestras finanzas personales.

¿Qué es la inflación y cómo te afecta?

La inflación es el aumento generalizado de los precios de bienes y servicios durante un periodo de tiempo determinado. Más allá de ser un dato habitual en la sección de Economía de las noticias, la inflación afecta de un modo directo a nuestros bolsillos, ya que genera automáticamente la pérdida de poder adquisitivo. Dicho de otra manera: si tus ingresos son los mismos y todo es cada vez más caro, tu dinero cada vez vale menos, ya que necesitas gastar más para comprar las mismas cosas.

La inflación puede deberse a distintas causas, desde el encarecimiento de las materias primas (petróleo, energía, etc) hasta el exceso de demanda de un producto con respecto a su producción (es decir: cuando hay poco de algo y entonces le suben el precio). Sea cual sea el motivo, hay una constante indudable: pone en riesgo nuestra capacidad de ahorro. Por eso ante un crecimiento de la inflación, te recomiendo que revises tus cuentas y tomes las decisiones necesarias para que tus finanzas se resientan lo mínimo posible.

Planificación y anticipación, tus grandes aliadas

En tiempos de incertidumbre es fundamental que al menos cojas las riendas de aquello que sí puedes controlar. Por eso es más importante que nunca que dediques tiempo a la planificación. Apunta tus gastos y adáptalos a la nueva situación reduciendo aquellos que sean prescindibles. Crea tu presupuesto con base cero definiendo bien las partidas y cuánto dinero le asignas a cada una, intentando mantener un ahorro mensual, aunque este sea menor que antes de la subida de precios. Tus gastos fijos han aumentado (luz, gasolina, etc.) inevitablemente, así que ahora toca compensar esta subida disminuyendo en lo posible los variables.

Por otra parte y siendo realistas, lo más probable es que esta tendencia no frene de un día para otro. Es decir: los precios continuarán subiendo. Entonces: ¿por qué no adquirir ahora aquellas cosas que sabes que vas a necesitar a corto/medio plazo? Anticipa todas las compras previsibles que puedas y así te asegurarás de gastar menos que si las realizas más adelante.

Deuda e inversión, dos aspectos clave

En tiempos de inflación acusada lo habitual es que, como el resto de cosas, endeudarse también salga más caro debido a la subida de los intereses. Por eso es muy importante que intentes evitar contratar préstamos o tirar de tarjeta de crédito en estos momentos. También te recomiendo que liquides deuda dentro de lo posible y empezando por aquella con intereses más altos.

Otro aspecto a tener en cuenta es que si ya de por sí el dinero “estancado” pierde valor, en circunstancias como esta su devaluación va aún más rápido. Por lo tanto, si ya cuentas con un fondo de emergencia y aún no has empezado a invertir tus ahorros, este es el momento, amiga. Asesórate bien y, cuanto lo tengas claro, ¡empieza a darle “movimiento” a tu dinero!

Estas pautas no harán milagros ni frenarán el encarecimiento  de aquellos que necesitamos para vivir, eso está claro. Pero sí pueden ayudarte a reducir el impacto que una subida de precios como la que estamos sufriendo no tire por la borda todos los esfuerzos que has invertido hasta el momento en mantener un mínimo de estabilidad financiera.

¿Qué otras medidas has puesto en marcha para afrontar la inflación? ¡Me encantaría leerlas en comentarios!

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Jeanne Marie, [31.03.21 10:11]